martes, 9 de julio de 2013

Potenciar el coeficiente Intelectual en los niños

 
 
 
 

Creo que existen una lista innumerable de artículos, donde hablan de cómo podemos aumentar la inteligencia de nuestros hijos, pero si hubiesen encontrado la fórmula, todos tendríamos la fortuna de ser algo más inteligente y el mundo sería diferente, sin embargo existen teorías aceptables y estudios científicos sobre muchos conocimientos que nos pueden ayudar a entender el problema y aplicarlos correctamente en la enseñanza de los niños y prepararlos para un correcto aprendizaje.
Es sabido que las nuevas experiencia motrices liberan neurotransmisores, las cuales aumentan las neuronas en cantidad y tamaño. Esto nos entrega un mensaje muy claro:cuanto más trabaja la mente, más se aprende, hay mayor conocimiento y la inteligencia aumentará, por lo tanto las funciones del cerebro se mejoran cuando más se utilizan. Entonces podemos definir la inteligencia como la capacidad de procesar información, mediante los procesos cognitivos, como la atención, concentración y memoria, el aprendizaje en general, ya que el funcionamiento de estas variables, sumado a una adecuada nutrición y un ambiente familiar favorable, permiten desarrollarla.
 
 
¿Cómo se puede potenciar el desarrollo de la inteligencia en los primeros años de vida?
La inteligencia humana es producto de dos factores: El potencial biológico y el entono donde hemos sido educados. El primero no lo podemos cambiar, está fuera de nuestro alcance, está dado por el desarrollo cerebral que poseemos, ya que al nacer nuestras neuronas entran en conexión (sinapsis) con mayor rapidez y es en los primeros años de vida que se formaran las estructuras o redes neuronales que posibilitarán el desarrollo de la inteligencia y que serán utilizadas posteriormente en la etapa adulta para el aprendizaje de nuevas habilidades.
Pero el segundo sí lo podemos modificar, cambiar, aumentar y desarrollarlo, ya que es necesario un ambiente rico en estímulos, en movimientos, que sean adecuados en calidad y cantidad, y que exista un ambiente favorable que propicie el bienestar del niño. El niño debe estar en contacto con los objetos, descubrir sus formas y funciones, realizar actividades que posibiliten desarrollar su potencial.

¿Qué son las inteligencias múltiples?
Según Howard Gardner : “La inteligencia es la capacidad de resolver problemas o de crear productos, que sean valiosos en uno o más ambientes culturales". Actualmente, existe una teoría con  bastante aceptación por los y educadores o profesionales que están relacionados con la educación de los niños y se relaciona  con la teoría de las inteligencias múltiples. Argumentan que “no existe una única clase de inteligencia, sino un amplio espectro de ellas, no tenemos una sola capacidad mental, sino varios modos de ser inteligente, entre las que se conocen: la inteligencia lógico-matemática, la espacial, la lingüística, la musical, la corporal, la interpersonal y la intrapersonal”. Este criterio  nos permite comprender porque algunos niños son excelentes para  determinadas materias o actividades, mientras par otras no, u otros son mejores para las relaciones interpersonales o para la música, el deporte o el arte y no para las matemáticas, pero todos tienen una inteligencia que la debemos descubrir y explotar.
Por estas razones debemos propiciar actividades y juegos que permitan desarrollar una alta capacidad de movimientos coordinados y un elevado desarrollo de los sentidos.  Así podremos comprender qué tipo de inteligencia son más predominantes en ellos, podremos descubrir sus fortalezas y sus debilidades y darle la oportunidad para que exploren libremente,  y que desarrolle sus propias inclinaciones.

La inteligencia emocional
Según (Goleman, 1995).“La inteligencia no está referida sólo al aspecto racional, sino también  depende de utilizar otras habilidades y estrategias con eficacia como ser capaz de motivarse y persistir frente a las decepciones, controlar el impulso y demorar la gratificación, regular el humor y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar, mostrar empatía y abrigar esperanzas. No son capacidades innatas sino que pueden ser aprendidas y mejoradas por los niños, siempre y cuando se les enseñe”.

La inteligencia emocional se forma desde los primeros años de vida, y los padres cumplen un papel importantísimo porque es en la crianza donde se refleja la conducta del niño, y esta es el reflejo de las conductas de los padres y es lo que le servirá para lograr un éxito personal en todas sus áreas. (Personal, social, laboral, académico, y en su vida en general).
Hemos dicho en muchas oportunidades, que el niño es el resultado del ambiente (colegio), el entorno (casa) y sus padres (familia), los cuales son los principales educadores del niño, y son en definitiva los que desarrollarán las inteligencias múltiples. En todo momento se debe estar enfocado en su aprendizaje, en desarrollar habilidades, controlar las emociones y enseñar a expresarse y comportarse adecuadamente, aún desde pequeño. Una pataleta, la sobre protección, la dependencia, o la inseguridad saca al niño de este contexto, e inhibe este desarrollo.
En resumen, un niño inteligente, no es solo aquel que sabe más, es aquel que sabe actuar de manera inteligente frente a cualquier problema, ya sea  personal, social, académico, o de cualquier  índole, es aquel que fue bien educado y que tuvo la oportunidad de tener todos los estímulos motrices, sensoriales y psicológicos, con una alta dosis de amor, pero con orden y disciplina, con limites y respeto.

Si detrás de un gran hombre existe una gran mujer, podemos decir que detrás de un niño brillante, existen padres excelentes. Los niños son el fiel reflejo de sus padres.
 
Julio César  Doná

 
Fotos: Laura Mejia