jueves, 13 de junio de 2013

Activar las memorias


 


Activar las memorias



“Cuando se descuida la memoria, si no se ejercita igual que un atleta con sus músculos, esta se debilita. Nuestra escolaridad hoy, es amnesia planificada” George Steiner.
La memoria es el diario que todos llevamos con nosotros” Oscar Wilde.
Es necesario entender que es la memoria, y en resumen es el  proceso por medio del cual una persona aprende, retiene, recuerda y recupera una información,  además es capaz, por medio del reconocimiento de los sentidos, reconocer los objetos, personas, etc. y clasificar esta información para  utilizarla en un futuro. 

 Existen cantidad de definiciones y clasificaciones, citaré algunas de ellas:          
1.Sensorial: es aquella que se refiere a la adquirida de forma visual y auditiva y su duración es solo de unos cuantos segundos.
2.Inmediata: es aquella que dura poco menos de un minuto y solo se aplica en algunos objetos.
3.Corto plazo: dura hasta algunas semanas e involucra mayor conocimiento que la anterior.
4.De referencia: Esta se encarga de almacenar los conocimientos recientes y pasados, podría decirse que es de las más relacionadas con el aprendizaje significativo
5.De trabajo: Aquella que se utiliza toda vez que actualizamos  un proceso realizado, se encarga de “guardar los cambios” y mantener de alguna manera la actualización adquirida o aprendida.
6.    De largo plazo: Puede mantener una información permanentemente y tiene una capacidad ilimitada. La información se mantiene de forma inconsciente y sólo se hace consciente cuando la recuperamos desde dicho sistema.
                                                                             
Como se puede ver, existen diferentes tipos de memorias, e innumerable definiciones. Algunas de ellas son: cognitiva, visual, auditiva, mediática,   motora, profunda, etc., pero  a todas y a cada una de ellas debemos activarlas, practicarlas, “entrenarlas” y sobre todo utilizarlas, para que se logre un resultado eficiente y óptimo.  Cuanto más las activemos, las tabajemos, más responderán.
Cuando un niño se sienta a leer, requiere y activa unas memorias cognitivas, y cuando realiza un ejercicio activa sus memorias motrices. Pero estas tienen la capacidad de activar, irrigar y conectar un mayor número de neuronas, las que darán mayor capacidad de aprendizaje, porque se está siguiendo una secuencia, un ordenamiento en el proceso de aprendizaje.
Por eso, cuando quitamos el movimiento, nos quedan las funciones que se utilizarán en los procesos.

Según  http://es.wikipedia.org/wiki/Memoria,  La memoria: “ es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado.  Surge como resultado de  las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la llamada potenciación a largo plazo)”, en términos prácticos, la memoria es la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje. De ahí que los procesos de memoria y de aprendizaje sean difíciles de estudiar por separado.”

De acuerdo a lo expuesto, y al método que hemos desarrollado, la activación de las memorias cumple un papel fundamental en el desarrollo de los niños, ya que la irrigación que produce la circulación por medio del ejercicio en el cerebro, estimula a producir las sinapsis requeridas para completar el proceso de aprendizaje.
Debemos tener presente que para lograr por medio del ejercicio, un Desarrollo Integral completo,  con una alta capacidad de aprendizaje, sin fallas en el proceso de enseñanza,  el niño debe  lograr estos cinco puntos, en este orden y con la misma secuencia y los ejercicios apropiados:
a)     Seguimiento de Instrucciones
b)    Elevar los niveles de Atención
c)    Aumentar los tiempos de concentración
d)    Activar las memorias
e)    Potenciar el coeficiente Intelectual.
Todo esto nos lleva nuevamente a la enseñanza de las funciones por medio del ejercicio que es la herramienta más completa para que los niños potencializen sus capacidades.
Cuando logremos el desarrollo de estos puntos estamos en presencia no solo de niños excepcionales sino también de padres brillantes, que han sabido encaminar, guiar y conducir los correctos caminos de sus hijos.
                







JULIO C. DONA 
 




miércoles, 5 de junio de 2013

Tiempo de concentración


v  Aumentar los tiempos de concentración.


 Un alto porcentaje del rendimiento escolar o laboral depende de la capacidad e atención y el tiempo de concentración. La falta de estos, en los estudios o en el trabajo desemboca en un rendimiento deficiente que puede corregirse con un aprendizaje adecuado, en el tiempo y sitio adecuado, con las personas adecuadas

El tiempo que un niño se demore en realizar la actividad ordenada, una  tarea, un ejercicio, una lectura, un juego etc. es el tiempo de concentración.

 Para todo hay un tiempo;  hay un tiempo para realizar una  actividad, para aprender, o adquirir un conocimiento, para comer, para jugar, para divertirse, para dormir, todo tiene un tiempo y cuanto más tiempo se pueda tener a un niño concentrado mayor será la capacidad para poder  adquirir un conocimiento.

La falta de motivación, es otro factor que influye negativamente a la hora de conseguir un grado de concentración adecuado, y esto no es culpa del niño, sino de los adultos, quienes somos los encargados de proporcionar o brindar esa motivación para que ocurra un efecto en el aprendizaje del niño. Por tal razón debemos cuidarnos que no sea  monótona y repetitiva porque el grado de concentración será menor.

Si logramos  esta  disciplina  a muy temprana edad, los resultados en la edad adulta serán muy satisfactorios. Esto significa que la concentración puede entrenarse y que, por lo tanto, se puede aprender a conseguirla en cualquier circunstancia.

 Una deficiente historia de aprendizaje, en la que el niño no está acostumbrado a los procesos de atención y concentración en la primera infancia hará imposible que lo logre en la escuela secundaria o en la universidad.

 Ésta es una variable  importantísima y fundamental, si un niño pequeño no trabaja progresivamente estos procesos, difícilmente conseguirá un alto grado de concentración en su vida adulta. Es trascendental el entrenamiento previo.

Cada niño es único, tiene sus propias huellas genéticas y por ende su propio ritmo, esto será notorio a través de toda su vida, marcará una característica en su personalidad, y se debe respetarla.

A medida que trabajamos, en LA ACADEMIA, con los ejercicios especialmente diseñados para cada edad, logramos que el tiempo de concentración aumente diariamente, que “entrene” el aumento de los tiempos y enseñe al niño la forma, mediante un ejercicio, de como el cerebro puede estar más tiempo realizando una actividad, con el mismo grado de concentración.
La atención y la concentración no son unos procesos que surgen solos, sino que se aprenden, por lo que es importante enseñar a los niños las técnicas de atención y concentración. Si estos conocen la manera de estar concentrados, porque ejercieron la función desde niños,   cuando llegue el momento de leer lo harán sin problema alguno, cuando los niños aprenden a concentrarse y dirigir los pensamientos hacia la tarea que realizan, incrementan notablemente el rendimiento.

Se considera que el trabajo de la mente es como el entrenamiento de un músculo que se  debe trabajar  para conseguir un buen resultado que se ve reflejado en un correcto control mental.

Cuando trabajamos con niños en alto rendimiento, la mente ocupa el 1er lugar en nuestro entrenamiento, debemos preparar una mente fuerte para que los niños enfrenten una competencia dura, difícil y muy complicada, luego entrenamos su cuerpo, sus habilidades y sus destrezas.

Nuestra mente trabaja a muy altas velocidades y por ello se considera el líder de todos los actos, así, nuestros actos son el resultado directo de nuestros pensamientos. Si enseñamos un pensamiento positivo y un alto nivel de concentración,  en los actos de los niños, la vida será igual y siempre tendrá ese pensamiento que hemos inculcado de niño, “tu puedes lograrlo”.

Los pensamientos son poderosos, si nuestras ideas han de afectar lo que llegaremos a ser, entonces vale la pena convertir en prioridad personal una forma adecuada de pensar.

Actualmente se están realizando infinidad de estudios, que certifiquen que el ejercicio tiene la propiedad de influenciar en los tiempos de concentración.

Un estudio realizado en Dinamarca, “Experimento Mass 2012″, por el Dr. Egelund, con 20.000 niños daneses de la Universidad de Aarhus, descubrió que “los niños que van a la escuela en bicicleta,  o caminando, en lugar de viajar en coche o en transporte público, mejoran en tareas que exigen concentración, como resolver puzles, los efectos duraron hasta cuatro horas después de la llegada a la escuela”.

  Egelund piensa que: “hay una conexión profunda entre la forma en que movemos nuestros cuerpos y la forma en que nuestras mentes funcionan”.

Cada día, tenemos mejor información y estudios científicos, que confirman que el trabajo que realizamos en LA ACADEMIA, está perfectamente encaminado a lograr resultados muy elevados en el Desarrollo Integral de nuestros niños

Gracias por la confianza y su compromiso

 

JULIO C. DONA