miércoles, 16 de octubre de 2013

La influencia de los padres en el desarrollo


La influencia de los padres en el desarrollo  

El desarrollo en los niños se puede mirar de diferentes puntos de vista y actualmente se hace y se aporta de diferentes ciencias.
Según el Dr. Oscar Urrutia, director de la Maestría en Neuropsicología de la clínica de la Universidad de Buenaventura, ’’no hay una confirmación científica que permita hablar de cómo programar el cerebro de un niño, como se lo hace en una computadora, ninguna técnica o modelo puede alterar en positivo o negativo el comportamiento o la inteligencia’’.
Esto es una verdad y no tiene discusión, pero no estamos hablando de programar el cerebro sino de enseñar y eso tampoco se debe discutir debido a que  actualmente, diferentes ciencias y estudios relacionadas con la educación infantil,  aportan gran conocimiento y actividades que permiten que el   proceso de aprendizaje sea elevado y permitan al niño tener las herramientas necesarias para lograr aprender con facilidad, esto hay que cultivarlo y trabajarlo, pero no es fácil, es necesario hacer las cosas correctas, en el momento correcto y no se admiten errores.
La Dra. Patricia Camacho, directora academia del grupo estratégico del programa  de neurolingüística, usa el aprendizaje con los cinco       sentidos: ‘’viendo, escuchando, haciendo, tocando y probando´´.    
Según la psicóloga Liliana Zambrano, directora Académica de Aseia, ´´la técnica va ligada al juego, abriendo un espacio divertido del aprendizaje´´
Desde el punto de vista pedagógico, la Dra. Rosa Julia Guzmán, directora de la Maestría en Pedagogía de la Universidad de la Sabana dice: ´´el hecho de pensar en positivo, tiene cierta similitud con lo que los profesionales llamamos mirar las ventanas de oportunidades, se trata de fijarnos en lo que los niños y jóvenes tienen en positivo y tratar de no enfatizar en lo negativo´´.    
Con la unión de todos los aportes científicos, podemos resumir que el  correcto proceso evolutivo se activa por medio del desarrollo de los sentidos y la elevada calidad de movimientos.
Cuando un niño logra un desarrollo motriz y sensorial elevado, activa las funciones neurológicas de aprendizaje:
  1. Seguimiento de instrucciones.
  2. Elevar los niveles de atención.
  3. Aumentar el tiempo de concentración.
  4. Activar las memorias.
  5. Potenciar el IQ       
Este trabajo, repercute en su personalidad, por lo que logramos que la mente, el cuerpo  y sus conductas estén en EQUILIBRIO

Estoy convencido que todos los padres que lean estas líneas, tienen el deseo que los niños logren estas metas, que puedan pasar los años de la infancia, siendo unos niños felices, sin problemas de aprendizaje, saludables  y llenos de vitalidad, en otras palabras que sean brillantes, sanos y aptos, pero no estoy convencido que todos lo logren, entonces qué hacer?
El Equilibrio entre mente y cuerpo, nos garantizan el desarrollo de las funciones neurológicas, sensoriales, psicológicas, vestibulares y motrices. Cuando un niño perfecciona sus movimientos, los ejecuta con  perfección, habilidad, agilidad, debe pensar, atender y concentrarse. Estas funciones son las que tienen mayor relevancia  y son las más importantes para el proceso de Aprendizaje, eliminando así los problemas.
El ejercicio es tan necesario e  indispensable para el Desarrollo  Integral y neurológico de los bebés,  como lo es el alimento para su desarrollo físico, con una gran diferencia, el alimento satisface el apetito y el bebe deja de comer, el aprendizaje es ilimitado, el cerebro no se llena, no se satisface.
El crecimiento del cerebro depende de la calidad de los estímulos que recibe todos los días, de la  correcta información para desarrollar la inteligencia que le permita ir aprendiendo los mecanismos para enfrentar su vida futura.
Si los estímulos son escasos, irregulares o de pobre calidad, el cerebro recibe lo mismo y desarrolla sus capacidades pobre, tarde y mal. Por el contrario, si el trabajo, los programas, la estimularían  es abundante, sistemático y de calidad,  garantiza un ritmo vivo, ágil y alto en el proceso de aprendizaje aumentando las conexiones  cerebrales superiores y el logro de un buen nivel intelectual.  En este punto nadie puede equivocarse, lo que se enseña mal, se aprende mal.
La desarrollo neuromotriz produce en el cerebro de  los niños un efecto multiplicador,  es más  eficaz porque tiene una propiedad llamada “plasticidad cerebral”, es decir, es más moldeable. Por eso se establecen conexiones entre las neuronas con más facilidad, rapidez y eficacia. A mayor calidad de sus movimientos, mayor conexión neuronal, mayor capacidad para aprender. Un niño pobre motrizmente es también pobre en su capacidad para aprender.

                  Gráfica de equilibrio correcto entre las áreas
 
                                               
   Grafica en desequilibrio entre las áreas

                                               
 

La falta de trabajo  o las deficiencias en el desarrollo en primer año de vida, pueden dejar lagunas importantes, cambios en la inteligencia global de los niños. La gran mayoría de los padres  corren ese riesgo pues, aunque sean conscientes de la trascendencia de un buen desarrollo  tienden a ignorar los aspectos esenciales del mismo.
En la gráfica # 1 encontramos gráficamente, como se deben comportar todas las aéreas de desarrollo. Vemos claramente que todas se encuentran al mismo nivel de progreso, esto nos muestra un niño totalmente equilibrado, con una capacidad de aprendizaje alta, con sus funciones activas al mayor grado (área neurológica).
Con una capacidad para realizar todo tipo de ejercicio, y/o deporte, de acuerdo a la edad, con seguridad, dominio y manejo correcto de su cuerpo (área motriz).
Logra, en este caso, manejar todas sus conductas perfectamente, tiene gran comunicación e integración con los demás niños y una gran socialización con los adultos. Entiende y sigue las órdenes sin problemas, disfruta su edad, es sociable, comunicativo y comparte los juegos fácilmente  (área psicológica).
Está perfeccionando sus sentidos en forma correcta, normal y los utiliza en la forma adecuada para lograr mayores beneficios en su vida. Por medio de vista, puede ver correctamente el mundo de su perspectiva, los puede analizar y conocer lo que es seguro y lo que no lo es. La audición es correcta, oye, entiende, analiza y procesa toda la información. Junto con la vista, son las encargadas de activar las funciones de atención. Su parte táctil, ha tenido la experiencia de sentir todos los elementos que forman su mundo actual y su progreso marca un elevado conocimiento del área. Paralelamente el gusto y el olfato siguen en franco  ascenso para completar la perfección del área (área sensorial)
La seguridad que demuestra en sus movimientos, le ha dado un ventaja enorme con respecto a otros niños, puede subir, bajar, trepar, balancearse, adoptar posiciones invertidas, correr en planos inclinados con gran dominio corporal y esto es la seguridad que tiene en el dominio de su cuerpo con el mundo exterior (área vestibular).
En la gráfica # 2 vemos todo lo contrario, un niño totalmente desequilibrado en sus procesos de desarrollo.
Es un niño que tiene dificultad para entender las cosas debido a que es totalmente dependiente, hace continuas pataletas, es voluntarioso, no sigue instrucciones, su nivel de atención es bajo, depende de los demás y se acerca a buscar protección de los lideres.
Tiene problemas de atención e hiperactividad, bajo tono muscular, es torpe en sus movimientos, no es veloz ni ágil, se asusta y le tiene miedo a todo, entre otras cosas. Por esta razón, el cerebro llena esos espacios con problemas de aprendizaje, y de una u otra forma logra un equilibrio, malo pero equilibrio.
Este panorama no es nada fácil para el niño ni para los padres, durante toda la niñez estamos en presencia de un niño con serios problemas de aprendizaje, y realmente no existe un padre que le guste este panorama, pero ¿a quién hay que tratar?
Este es el punto más delicado a que nos debemos enfrentar, ¿el niño está enfermo? ¿El niño necesita un tratamiento? ¿El niño se puede rehabilitar? O por el contrario los que se deben hacer esas preguntas son los padres.
¿El niño aprende  mal o está enseñado? Es una pregunta que mucha gente debe hacerse.
 
Prof. JULIO C. DONA                                     


 Fotos: Laura Mejia

 


viernes, 30 de agosto de 2013

Pataletas en los niños


¿Por qué los niños hacen pataletas?


Los niños no generan pataletas con intenciones de dañar o molestar a los adultos sino que son parte de su proceso de adaptación, pero debemos entender muy bien porque las hacen.

Todo niño es el fiel reflejo de su casa, de sus padres y muestran lo que realmente les enseñan. Los niños son la consecuencia de nuestras conductas.

Y todas ellas deben estar en un equilibrio total para que logremos un Desarrollo Integral Elevado, si falla alguna de ellas estamos en un desequilibrio de áreas lo que produce una falla en el aprendizaje. Con esto quiero decir que si hemos trabajado correctamente durante los primeros años de vida en su desarrollo, enseñanza, preparación, pero fallamos en la corrección de las conductas de los niños, nada de lo que hemos hecho funcionará, porque los niños son integrales y deben permanecer en equilibrio total, nada puede fallar, nada puede desajustarse en su engranaje. Un niño es un todo, es integral.
 



 Las pataletas pueden presentarse por diferentes razones: deseos no satisfechos, formas de expresar rabia, irritabilidad como método para conseguir algo, falta de disciplina, permisividad de los padres, sobreprotección, falta de límites, indiferencia de los adultos, entre otras causas y se manifiesta en los niños de dos a cinco años de edad, en algunas ocasiones puede extenderse.

El niño solo desarrollará las pataletas en presencia de sus padres o personas que permanezcan a su lado por mucho tiempo, porque está poniendo a prueba la existencia de límites y reglas.

Los límites son fundamentales porque dan certidumbre a los niños y disminuyen la ansiedad, marcan los niveles de autoridad sin llegar a ser autoritarios, no significa castigo, ni menos golpes o maltratos

 Si cede a las exigencias, estará reforzando las pataletas, pero si las detiene nunca volverán a aparecer. Siempre se debe responder de igual manera ante situaciones similares y todos los adultos de su entorno deberán reaccionar igual.

No es posible evitar la aparición de diferentes comportamientos y no debemos sentirnos culpables por eso. Son manifestaciones de emociones que el niño debe aprender a manejar y nuestro papel es ayudarlo en esa tarea, es en resumen, una parte de su educación, es el control que se debe tener sobre los hijos, con mucho amor, pero con orden y disciplina.

Los hijos de padres excesivamente estrictos o permisivos tienden a tener más pataletas, todos los extremos son dañinos, por eso una conducta intermedia es más util porque se enseña un enfoque moderado en la disciplina. Al respecto, me parece bueno considerar límites en cosas importantes y dejar autonomía en otras áreas, o momentos en que el niño debe tener su tiempo libre. Como principio general considero beneficioso establecer pocas reglas o limitaciones sólo en aspectos fundamentales, pero ser muy consistentes con ellas.                           .

Existen tres niveles de pataletas, las cuales van en aumento e intensidad dependiendo del grado de permisividad de los padres.

1.    Primera etapa: el niño grita y se tira al suelo, suele lanzar objetos,  golpes, patadas, y todo lo que se encuentra a su alcance sin medir a quien. Es el momento de detener este comportamiento, en un tono firme y dando el mensaje que no se permitirá este tipo de conducta, se debe sentar al niño en un lugar neutro y dejarlo el tiempo suficiente para que se calme, sin dejarlo parar del sitio, y luego poder hablarle y explicarle que ese comportamiento no se permitirá. Y se debe repetir las veces que fuese necesario, pero jamás claudicar y darse por vencido ante esta situación. Aquí, es el momento de detener o cambiar un mal comportamiento.

2.    Segunda Etapa: Si no se hicieron los correctivos necesario, en el momento adecuado, el niño comienza a pegarse contra las paredes, el suelo, las mesas u objetos que estén a su alcance, llegando a lastimarse, en algunos casos graves, con el único fin de llamar la atención. Llegar a este nivel, es algo delicado, ya que considero inaceptable dejar que un niño se lastime por culpa de una mala educación.

3.    Tercera etapa: Espasmo del Sollozo. Son aquellas crisis o berrinches en que el niño se priva o deja de respirar sacando el aire de sus pulmones o deteniendo la respiración (apnea) mostrándose rígido y con un leve tono azuloso en labios y dedos (cianosis). Es un momento muy crítico, ya que el niño se desmaya y pasa por un periodo prolongado sin respirar.

Estudios demuestran que no es una enfermedad orgánica ni psíquica, ni del sistema nervioso, el Dr. Saúl Garzo Moral del Hospital Infantil de México explica: "si el espasmo del sollozo se repite durante el día se está manejando conductualmente de forma equivocada, el niño está utilizando el espasmo como forma de comunicación infantil"; si usted acude inmediatamente para evitar el llanto y reducir el número de espasmos el resultado será contrario.

Estas crisis no ponen en peligro la vida ni el desarrollo del niño, tampoco deja secuelas, pero llegar a este nivel es muy delicado y si no se puede controlar al niño o desbloquearlo podríamos entrar en una emergencia clínica.  Dependiendo del manejo que le dé, conseguirá que el niño lo haga menos frecuente hasta que desaparezca.

 En la mayoría de los casos desaparece antes de los 6 años, la mayoría de niños aprenden a manejar la situación a su favor logrando ser complacidos en sus caprichos u optan por "parar de respirar", por eso es tan importante no darle mayor atención para que el niño no lo haga intencionalmente, se recomienda sin embargo consultar con el pediatra.

La Dra. Ana Silva Figueroa Duarte en su estudio sobre el espasmo del sollozo propone como tratamiento "La extinción y reforzamiento social, considerando que la extinción es un procedimiento conductual útil para guiar la conducta y tiene un efecto duradero",

Si miramos detenidamente el problema estamos frente a un Problema de comportamiento, lo que nos lleva a hacernos una pregunta:

 
  Qué es un comportamiento normal para un niño?



















 

Es el que se ajusta, a su modo de vida, su educación, su conducta y su comportamiento, y depende directamente de sus padres. El comportamiento, puede ser un problema si no cumple con las expectativas, o las metas trazadas por los padres, y está determinado por el cumplimiento de los objetivos trazados por su familia, desde el punto de vista social, intelectual y emocional.

El niño, no es el que debe cambiar un comportamiento, él,  es la consecuencia de la educación que le brindan los padres, es el resultado de sus enseñanzas y por ende los que deben cambiar las actitudes son los mayores para obtener un buen resultado en los menores. Es imposible lograr un excelente comportamiento en los niños, si los padres, no los tienen. Por esta razón es tan difícil, modificar un mal comportamiento en los niños, porque son el resultado de sus padres.

Para algunos especialistas en la materia: “la mejor manera de frenar el comportamiento, es ignorándolo”, con lo que estoy totalmente en desacuerdo.

 En mi concepto, un mal comportamiento hay que frenarlo, detenerlo inmediatamente, es necesario que el niño reaccione  y de ser necesario utilizar el método de tiempo-fuera. Un niño es como un árbol, que debemos abonar y cuidar a diario y si se tuerce, debemos ayudarle a que permanezca recto, así debe ser nuestra vida.

Usualmente los gritos (pataletas) o los comportamientos agresivos o peligrosos, son los que necesitan éste procedimiento, los demás se deben tratar con la mayor tranquilidad y corrección apropiada, es mejor solucionar los problemas con sentido común.

Los padres pueden elegir usar el castigo físico (por ejemplo una palmada) para frenar un comportamiento inapropiado. La gran desventaja que tiene este método es que a pesar de que el castigo frena el mal comportamiento por un tiempo, no le enseña a su niño a cambiar su comportamiento. Disciplinar a su niño es realmente enseñarle a escoger buenos actuaciones, pero volvemos al inicio, primero los padres deben predicar y aplicar un correcto comportamiento para que el niño lo aprenda, y si no conoce un buen comportamiento es muy probable que repitan el mal comportamiento.

 El castigo físico nunca termina con buen final.

JULIO C. DONA

 

 

 

 

 

martes, 9 de julio de 2013

Potenciar el coeficiente Intelectual en los niños

 
 
 
 

Creo que existen una lista innumerable de artículos, donde hablan de cómo podemos aumentar la inteligencia de nuestros hijos, pero si hubiesen encontrado la fórmula, todos tendríamos la fortuna de ser algo más inteligente y el mundo sería diferente, sin embargo existen teorías aceptables y estudios científicos sobre muchos conocimientos que nos pueden ayudar a entender el problema y aplicarlos correctamente en la enseñanza de los niños y prepararlos para un correcto aprendizaje.
Es sabido que las nuevas experiencia motrices liberan neurotransmisores, las cuales aumentan las neuronas en cantidad y tamaño. Esto nos entrega un mensaje muy claro:cuanto más trabaja la mente, más se aprende, hay mayor conocimiento y la inteligencia aumentará, por lo tanto las funciones del cerebro se mejoran cuando más se utilizan. Entonces podemos definir la inteligencia como la capacidad de procesar información, mediante los procesos cognitivos, como la atención, concentración y memoria, el aprendizaje en general, ya que el funcionamiento de estas variables, sumado a una adecuada nutrición y un ambiente familiar favorable, permiten desarrollarla.
 
 
¿Cómo se puede potenciar el desarrollo de la inteligencia en los primeros años de vida?
La inteligencia humana es producto de dos factores: El potencial biológico y el entono donde hemos sido educados. El primero no lo podemos cambiar, está fuera de nuestro alcance, está dado por el desarrollo cerebral que poseemos, ya que al nacer nuestras neuronas entran en conexión (sinapsis) con mayor rapidez y es en los primeros años de vida que se formaran las estructuras o redes neuronales que posibilitarán el desarrollo de la inteligencia y que serán utilizadas posteriormente en la etapa adulta para el aprendizaje de nuevas habilidades.
Pero el segundo sí lo podemos modificar, cambiar, aumentar y desarrollarlo, ya que es necesario un ambiente rico en estímulos, en movimientos, que sean adecuados en calidad y cantidad, y que exista un ambiente favorable que propicie el bienestar del niño. El niño debe estar en contacto con los objetos, descubrir sus formas y funciones, realizar actividades que posibiliten desarrollar su potencial.

¿Qué son las inteligencias múltiples?
Según Howard Gardner : “La inteligencia es la capacidad de resolver problemas o de crear productos, que sean valiosos en uno o más ambientes culturales". Actualmente, existe una teoría con  bastante aceptación por los y educadores o profesionales que están relacionados con la educación de los niños y se relaciona  con la teoría de las inteligencias múltiples. Argumentan que “no existe una única clase de inteligencia, sino un amplio espectro de ellas, no tenemos una sola capacidad mental, sino varios modos de ser inteligente, entre las que se conocen: la inteligencia lógico-matemática, la espacial, la lingüística, la musical, la corporal, la interpersonal y la intrapersonal”. Este criterio  nos permite comprender porque algunos niños son excelentes para  determinadas materias o actividades, mientras par otras no, u otros son mejores para las relaciones interpersonales o para la música, el deporte o el arte y no para las matemáticas, pero todos tienen una inteligencia que la debemos descubrir y explotar.
Por estas razones debemos propiciar actividades y juegos que permitan desarrollar una alta capacidad de movimientos coordinados y un elevado desarrollo de los sentidos.  Así podremos comprender qué tipo de inteligencia son más predominantes en ellos, podremos descubrir sus fortalezas y sus debilidades y darle la oportunidad para que exploren libremente,  y que desarrolle sus propias inclinaciones.

La inteligencia emocional
Según (Goleman, 1995).“La inteligencia no está referida sólo al aspecto racional, sino también  depende de utilizar otras habilidades y estrategias con eficacia como ser capaz de motivarse y persistir frente a las decepciones, controlar el impulso y demorar la gratificación, regular el humor y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar, mostrar empatía y abrigar esperanzas. No son capacidades innatas sino que pueden ser aprendidas y mejoradas por los niños, siempre y cuando se les enseñe”.

La inteligencia emocional se forma desde los primeros años de vida, y los padres cumplen un papel importantísimo porque es en la crianza donde se refleja la conducta del niño, y esta es el reflejo de las conductas de los padres y es lo que le servirá para lograr un éxito personal en todas sus áreas. (Personal, social, laboral, académico, y en su vida en general).
Hemos dicho en muchas oportunidades, que el niño es el resultado del ambiente (colegio), el entorno (casa) y sus padres (familia), los cuales son los principales educadores del niño, y son en definitiva los que desarrollarán las inteligencias múltiples. En todo momento se debe estar enfocado en su aprendizaje, en desarrollar habilidades, controlar las emociones y enseñar a expresarse y comportarse adecuadamente, aún desde pequeño. Una pataleta, la sobre protección, la dependencia, o la inseguridad saca al niño de este contexto, e inhibe este desarrollo.
En resumen, un niño inteligente, no es solo aquel que sabe más, es aquel que sabe actuar de manera inteligente frente a cualquier problema, ya sea  personal, social, académico, o de cualquier  índole, es aquel que fue bien educado y que tuvo la oportunidad de tener todos los estímulos motrices, sensoriales y psicológicos, con una alta dosis de amor, pero con orden y disciplina, con limites y respeto.

Si detrás de un gran hombre existe una gran mujer, podemos decir que detrás de un niño brillante, existen padres excelentes. Los niños son el fiel reflejo de sus padres.
 
Julio César  Doná

 
Fotos: Laura Mejia
 

jueves, 13 de junio de 2013

Activar las memorias


 


Activar las memorias



“Cuando se descuida la memoria, si no se ejercita igual que un atleta con sus músculos, esta se debilita. Nuestra escolaridad hoy, es amnesia planificada” George Steiner.
La memoria es el diario que todos llevamos con nosotros” Oscar Wilde.
Es necesario entender que es la memoria, y en resumen es el  proceso por medio del cual una persona aprende, retiene, recuerda y recupera una información,  además es capaz, por medio del reconocimiento de los sentidos, reconocer los objetos, personas, etc. y clasificar esta información para  utilizarla en un futuro. 

 Existen cantidad de definiciones y clasificaciones, citaré algunas de ellas:          
1.Sensorial: es aquella que se refiere a la adquirida de forma visual y auditiva y su duración es solo de unos cuantos segundos.
2.Inmediata: es aquella que dura poco menos de un minuto y solo se aplica en algunos objetos.
3.Corto plazo: dura hasta algunas semanas e involucra mayor conocimiento que la anterior.
4.De referencia: Esta se encarga de almacenar los conocimientos recientes y pasados, podría decirse que es de las más relacionadas con el aprendizaje significativo
5.De trabajo: Aquella que se utiliza toda vez que actualizamos  un proceso realizado, se encarga de “guardar los cambios” y mantener de alguna manera la actualización adquirida o aprendida.
6.    De largo plazo: Puede mantener una información permanentemente y tiene una capacidad ilimitada. La información se mantiene de forma inconsciente y sólo se hace consciente cuando la recuperamos desde dicho sistema.
                                                                             
Como se puede ver, existen diferentes tipos de memorias, e innumerable definiciones. Algunas de ellas son: cognitiva, visual, auditiva, mediática,   motora, profunda, etc., pero  a todas y a cada una de ellas debemos activarlas, practicarlas, “entrenarlas” y sobre todo utilizarlas, para que se logre un resultado eficiente y óptimo.  Cuanto más las activemos, las tabajemos, más responderán.
Cuando un niño se sienta a leer, requiere y activa unas memorias cognitivas, y cuando realiza un ejercicio activa sus memorias motrices. Pero estas tienen la capacidad de activar, irrigar y conectar un mayor número de neuronas, las que darán mayor capacidad de aprendizaje, porque se está siguiendo una secuencia, un ordenamiento en el proceso de aprendizaje.
Por eso, cuando quitamos el movimiento, nos quedan las funciones que se utilizarán en los procesos.

Según  http://es.wikipedia.org/wiki/Memoria,  La memoria: “ es una función del cerebro y, a la vez, un fenómeno de la mente que permite al organismo codificar, almacenar y evocar la información del pasado.  Surge como resultado de  las conexiones sinápticas repetitivas entre las neuronas, lo que crea redes neuronales (la llamada potenciación a largo plazo)”, en términos prácticos, la memoria es la expresión de que ha ocurrido un aprendizaje. De ahí que los procesos de memoria y de aprendizaje sean difíciles de estudiar por separado.”

De acuerdo a lo expuesto, y al método que hemos desarrollado, la activación de las memorias cumple un papel fundamental en el desarrollo de los niños, ya que la irrigación que produce la circulación por medio del ejercicio en el cerebro, estimula a producir las sinapsis requeridas para completar el proceso de aprendizaje.
Debemos tener presente que para lograr por medio del ejercicio, un Desarrollo Integral completo,  con una alta capacidad de aprendizaje, sin fallas en el proceso de enseñanza,  el niño debe  lograr estos cinco puntos, en este orden y con la misma secuencia y los ejercicios apropiados:
a)     Seguimiento de Instrucciones
b)    Elevar los niveles de Atención
c)    Aumentar los tiempos de concentración
d)    Activar las memorias
e)    Potenciar el coeficiente Intelectual.
Todo esto nos lleva nuevamente a la enseñanza de las funciones por medio del ejercicio que es la herramienta más completa para que los niños potencializen sus capacidades.
Cuando logremos el desarrollo de estos puntos estamos en presencia no solo de niños excepcionales sino también de padres brillantes, que han sabido encaminar, guiar y conducir los correctos caminos de sus hijos.
                







JULIO C. DONA 
 




miércoles, 5 de junio de 2013

Tiempo de concentración


v  Aumentar los tiempos de concentración.


 Un alto porcentaje del rendimiento escolar o laboral depende de la capacidad e atención y el tiempo de concentración. La falta de estos, en los estudios o en el trabajo desemboca en un rendimiento deficiente que puede corregirse con un aprendizaje adecuado, en el tiempo y sitio adecuado, con las personas adecuadas

El tiempo que un niño se demore en realizar la actividad ordenada, una  tarea, un ejercicio, una lectura, un juego etc. es el tiempo de concentración.

 Para todo hay un tiempo;  hay un tiempo para realizar una  actividad, para aprender, o adquirir un conocimiento, para comer, para jugar, para divertirse, para dormir, todo tiene un tiempo y cuanto más tiempo se pueda tener a un niño concentrado mayor será la capacidad para poder  adquirir un conocimiento.

La falta de motivación, es otro factor que influye negativamente a la hora de conseguir un grado de concentración adecuado, y esto no es culpa del niño, sino de los adultos, quienes somos los encargados de proporcionar o brindar esa motivación para que ocurra un efecto en el aprendizaje del niño. Por tal razón debemos cuidarnos que no sea  monótona y repetitiva porque el grado de concentración será menor.

Si logramos  esta  disciplina  a muy temprana edad, los resultados en la edad adulta serán muy satisfactorios. Esto significa que la concentración puede entrenarse y que, por lo tanto, se puede aprender a conseguirla en cualquier circunstancia.

 Una deficiente historia de aprendizaje, en la que el niño no está acostumbrado a los procesos de atención y concentración en la primera infancia hará imposible que lo logre en la escuela secundaria o en la universidad.

 Ésta es una variable  importantísima y fundamental, si un niño pequeño no trabaja progresivamente estos procesos, difícilmente conseguirá un alto grado de concentración en su vida adulta. Es trascendental el entrenamiento previo.

Cada niño es único, tiene sus propias huellas genéticas y por ende su propio ritmo, esto será notorio a través de toda su vida, marcará una característica en su personalidad, y se debe respetarla.

A medida que trabajamos, en LA ACADEMIA, con los ejercicios especialmente diseñados para cada edad, logramos que el tiempo de concentración aumente diariamente, que “entrene” el aumento de los tiempos y enseñe al niño la forma, mediante un ejercicio, de como el cerebro puede estar más tiempo realizando una actividad, con el mismo grado de concentración.
La atención y la concentración no son unos procesos que surgen solos, sino que se aprenden, por lo que es importante enseñar a los niños las técnicas de atención y concentración. Si estos conocen la manera de estar concentrados, porque ejercieron la función desde niños,   cuando llegue el momento de leer lo harán sin problema alguno, cuando los niños aprenden a concentrarse y dirigir los pensamientos hacia la tarea que realizan, incrementan notablemente el rendimiento.

Se considera que el trabajo de la mente es como el entrenamiento de un músculo que se  debe trabajar  para conseguir un buen resultado que se ve reflejado en un correcto control mental.

Cuando trabajamos con niños en alto rendimiento, la mente ocupa el 1er lugar en nuestro entrenamiento, debemos preparar una mente fuerte para que los niños enfrenten una competencia dura, difícil y muy complicada, luego entrenamos su cuerpo, sus habilidades y sus destrezas.

Nuestra mente trabaja a muy altas velocidades y por ello se considera el líder de todos los actos, así, nuestros actos son el resultado directo de nuestros pensamientos. Si enseñamos un pensamiento positivo y un alto nivel de concentración,  en los actos de los niños, la vida será igual y siempre tendrá ese pensamiento que hemos inculcado de niño, “tu puedes lograrlo”.

Los pensamientos son poderosos, si nuestras ideas han de afectar lo que llegaremos a ser, entonces vale la pena convertir en prioridad personal una forma adecuada de pensar.

Actualmente se están realizando infinidad de estudios, que certifiquen que el ejercicio tiene la propiedad de influenciar en los tiempos de concentración.

Un estudio realizado en Dinamarca, “Experimento Mass 2012″, por el Dr. Egelund, con 20.000 niños daneses de la Universidad de Aarhus, descubrió que “los niños que van a la escuela en bicicleta,  o caminando, en lugar de viajar en coche o en transporte público, mejoran en tareas que exigen concentración, como resolver puzles, los efectos duraron hasta cuatro horas después de la llegada a la escuela”.

  Egelund piensa que: “hay una conexión profunda entre la forma en que movemos nuestros cuerpos y la forma en que nuestras mentes funcionan”.

Cada día, tenemos mejor información y estudios científicos, que confirman que el trabajo que realizamos en LA ACADEMIA, está perfectamente encaminado a lograr resultados muy elevados en el Desarrollo Integral de nuestros niños

Gracias por la confianza y su compromiso

 

JULIO C. DONA